En una jornada marcada por la indignación y la unidad, miles de trabajadores del estado Anzoátegui rompieron el silencio y se movilizaron hasta las puertas de la Gobernación. Al grito de «¡No más mentiras!», los gremios denunciaron la asfixia económica que padecen tras más de 4 años de sueldos congelados, exigiendo el fin de los «bonos de miseria» y la restitución inmediata de su poder adquisitivo
Redacción La Nueva Antorcha
Regiones / Anzoátegui
LA NUEVA ANTORCHA.— Una multitudinaria manifestación de trabajadores de distintos gremios y sectores sindicales se concentró este jueves frente a la sede de la Gobernación del estado Anzoátegui, en Barcelona, para denunciar la precariedad económica y exigir un aumento salarial inmediato.
Con pancartas en mano y ondeando la bandera de Venezuela, los manifestantes alzaron su voz contra lo que describieron como una política de «mentiras» y «estrangulamiento» del poder adquisitivo. Durante la jornada, los líderes sindicales recordaron que han transcurrido más de 1.400 días sin un ajuste real en las tablas salariales, lo que representa una brecha de más de cuatro años de estancamiento frente a la inflación.
Unidad gremial y peticiones claras
La movilización, que contó con el respaldo del Movimiento Unitario de Trabajadores por Venezuela (MUTV) y otras organizaciones como FENATEV, se caracterizó por un llamado a la unidad. Los voceros destacaron la importancia de dejar de lado las diferencias individuales para enfocarse en la lucha por derechos comunes.
»Ya basta de mentiras. Queremos salarios justos que garanticen una vida digna para la clase obrera y sus familias. No estamos pidiendo un regalo, estamos exigiendo que se recupere el dinero que le pertenece a los trabajadores», expresó uno de los oradores desde una plataforma improvisada.
Clamor por soluciones estructurales
Además del tema salarial, los asistentes exigieron transparencia en la gestión de los recursos públicos y la realización de elecciones libres que permitan un cambio en el rumbo económico del país. Las consignas de «¡Salario digno ya!» y «¡No más mentiras!» resonaron durante toda la mañana en el centro de la ciudad.
A pesar de la tensión propia de la protesta, la actividad se mantuvo bajo un clima de organización sindical, con los trabajadores reafirmando que continuarán en las calles hasta recibir una respuesta concreta por parte de las autoridades regionales y nacionales.
La marcha culminó con una asamblea frente al edificio gubernamental, donde se ratificó la hoja de ruta de las próximas acciones de protesta pacífica en la región.
Puntos Clave del Conflicto:
- El detonante: 1.480 días sin aumento real del salario mínimo.
- La exigencia: Un sueldo base que cubra la canasta alimentaria (estimada en más de 1.000 USD).
- La unidad: Sectores de educación, salud y construcción marchando bajo una sola bandera.
- El mensaje: Un ultimátum directo a las autoridades regionales ante la precariedad laboral.

