Redacción LNA
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LA NUEVA ANTORCHA. — La masa laboral de la industria petrolera nacional se encuentra en estado de alerta. Trabajadores de la filial PDVSA Gas alzaron su voz públicamente para exigir un cese inmediato a lo que califican como una ola de despidos injustificados, persecuciones y amenazas directas en su contra, una situación que vulnera sus derechos fundamentales y la estabilidad de sus familias.
El detonante más reciente de esta denuncia pública es el caso del trabajador Álvaro Pérez, quien fue despedido de sus funciones en la estatal petrolera de manera arbitraria. A través de un video difundido en redes sociales, Pérez expuso la realidad que enfrentan los empleados de la industria, convirtiéndose en el rostro de una problemática que afecta a numerosos padres y madres de familia dentro de la corporación.
Clima de hostigamiento laboral
Los denunciantes señalan que dentro de las instalaciones y departamentos de PDVSA Gas se ha instaurado una política de amedrentamiento. De acuerdo con los testimonios recabados, quienes manifiestan descontento por las condiciones salariales, operativas o exigen el cumplimiento de los beneficios contractuales, son objeto de represalias inmediatas que van desde la intimidación institucional hasta la desincorporación forzosa de sus puestos de trabajo.
»No se trata de un hecho aislado, sino de una práctica sistemática para silenciar el reclamo justo de los trabajadores», manifestaron voceros del sector que prefirieron resguardar su identidad por temor a mayores acciones punitivas.
Exigencia de justicia
Ante este escenario, la dirigencia laboral y los afectados hacen un llamado urgente a las autoridades competentes y a la alta gerencia de Petróleos de Venezuela para que:
- Se proceda a la revisión inmediata y reenganche del trabajador Álvaro Pérez y de todos aquellos cesados de forma injustificada.
- Se detengan los mecanismos de persecución y las amenazas que atentan contra la libertad sindical y el derecho al trabajo.
- Se abra un canal de diálogo transparente donde se escuchen las demandas de los operadores y técnicos, quienes sostienen la operatividad de la industria en condiciones críticas.
Los trabajadores advirtieron que continuarán visibilizando estas irregularidades por todas las vías pacíficas y comunicacionales posibles, apelando a la solidaridad de la opinión pública nacional e internacional frente a los atropellos laborales cometidos en la principal empresa del país.

