La tolda aurinegra denuncia que el enroque de funcionarios y el nombramiento de Larry Lavoe como fiscal encargado son una burla al país que solo busca simular una falsa transición
Con información de Nota de Prensa
Nacionales
LA NUEVA ANTORCHA.— Primero Justicia alza su voz ante el país y la comunidad internacional para denunciar la más reciente maniobra del régimen encabezado por los hermanos Rodríguez. En un intento desesperado por proyectar una imagen de cooperación y normalidad institucional, han removido de sus cargos a Tarek William Saab y Alfredo Ruiz. Sin embargo, esta acción no es un gesto de justicia, sino una táctica de distracción para proteger a quienes han sido cómplices directos de los crímenes contra la humanidad perpetrados en Venezuela.
Desde nuestra organización, ratificamos que Tarek William Saab y Alfredo Ruiz no son funcionarios salientes, sino piezas fundamentales de un sistema que ha garantizado la impunidad y el atropello sistemático de los derechos humanos. Su salida de los cargos que ocupaban no los exime de su responsabilidad histórica y judicial; por el contrario, señalamos que este movimiento pretende lavarle la cara a una estructura criminal que intenta sobrevivir mimetizándose en un proceso de supuesta transición ordenada.
La designación de Larry Lavoe como Fiscal encargado, sumada al insolente nombramiento del propio Saab como interino de la Defensoría del Pueblo, representa una burla descarada a la inteligencia de los venezolanos y al dolor de las víctimas. Cambiar nombres de un escritorio a otro, o imponer figuras del mismo entorno opresor, no constituye un cambio de rumbo, sino el atrincheramiento de un sistema que se niega a permitir el retorno de la democracia y la justicia real.
Exigimos que inicie de inmediato un proceso de reinstitucionalización transparente y profundo en el país. No aceptaremos «maquillajes» institucionales: Venezuela demanda que todos aquellos que formaron parte de la destrucción de nuestra nación y causaron un daño irreparable a las familias venezolanas sean juzgados con rigor. La justicia no llegará mediante enroques entre cómplices, sino a través de la libertad y el rescate del Estado de Derecho.

