En una noche cargada de emoción en el Estadio Monumental, Lionel Messi marcó un memorable doblete para liderar la victoria de Argentina 3-0 sobre Venezuela en el que, se presume, fue su último partido de eliminatorias con la Albiceleste en suelo argentino. El encuentro, que aseguró el repechaje para la Vinotinto, fue un vibrante homenaje al capitán, quien no solo anotó dos goles magistrales sino que también demostró su vigencia en el fútbol, desatando la euforia de un público que le rindió tributo de principio a fin. El otro tanto fue obra de Lautaro Martínez
Por William Miquilena / CNP 9192
Deportes
LA NUEVA ANTORCHA.- Buenos Aires se vistió de gala para presenciar lo que muchos han calificado como un momento histórico. El enfrentamiento entre Argentina y Venezuela por las Eliminatorias Sudamericanas para el Mundial 2026 fue mucho más que un partido de fútbol; fue una despedida, un tributo y una celebración de la carrera de Lionel Messi. El capitán, visiblemente emocionado desde el calentamiento, respondió al cariño de la afición con una actuación digna de su leyenda.
El partido, que comenzó con un claro dominio de la Albiceleste, no tardó en encontrar su primer momento de brillo. A los 39 minutos de la primera parte, en una jugada colectiva que reflejó la identidad del equipo de Lionel Scaloni, Messi recibió una asistencia perfecta de Julián Álvarez y, con una sutil vaselina por encima del portero Rafael Romo, abrió el marcador. La multitud estalló en un grito de gol que se fusionó con cánticos de «Messi, Messi».

A lo largo del encuentro, el astro argentino no dejó de ser el foco del juego. Generó peligro, se asoció con sus compañeros y probó al arco venezolano en varias ocasiones. A pesar de los esfuerzos de Romo, que tuvo una actuación destacada salvando varias oportunidades claras, Argentina logró ampliar la ventaja en la segunda mitad. Lautaro Martínez, recién ingresado, puso el 2-0 de cabeza tras un centro de Nicolás González.
El clímax de la noche llegó en los últimos minutos, cuando Messi selló su doblete con una jugada que encapsuló su genio. Tras una gran asistencia de Thiago Almada, el capitán empujó el balón a la red para el 3-0 definitivo. Un gol que desató la locura en el Monumental y que, por un momento, detuvo el tiempo para que el público se rindiera en un aplauso cerrado y emotivo. El partido fue una muestra más del control argentino en el campo, que dominó la posesión y la creación de juego, mientras que Venezuela, a pesar de sus intentos de contraataque, no logró generar un peligro real para el arco de Emiliano Martínez.
Con esta victoria, la Selección Argentina reafirma su posición en la cima de la tabla, mientras que Venezuela asegura su lugar en el repechaje, manteniéndose firme en la lucha por un cupo al Mundial. Sin embargo, más allá del resultado, la noche será recordada como el emotivo adiós de Lionel Messi a su público en un partido de eliminatorias, dejando una huella imborrable en el corazón de los argentinos.

