Jue. Jul 16th, 2026

Moscú desató una de las ofensivas más intensas de la guerra al desplegar un contingente de 600 drones y 90 misiles contra la capital ucraniana, haciendo temblar los cimientos de la ciudad y encendiendo las alarmas internacionales por el uso de armamento de alta tecnología destructiva

Redacción LNA

Internacionales

LA NUEVA ANTORCHA. — En lo que se cataloga como uno de los ataques más feroces y despiadados desde el inicio de las hostilidades, el gobierno de Vladímir Putin ordenó este domingo un bombardeo masivo que sacudió los cimientos de la capital ucraniana. La ofensiva aérea combinada provocó la muerte inmediata de al menos cuatro personas y dejó un saldo de decenas de heridos, sembrando el terror entre la población civil que despertó bajo el estruendo de las detonaciones.

​De acuerdo con los reportes oficiales emitidos por la Fuerza Aérea de Ucrania, la operación militar de Moscú se caracterizó por un despliegue sin precedentes de fuerza destructiva, utilizando un estimado de 600 drones suicidas y 90 misiles de diversos calibres. Periodistas y corresponsales destacados en Kiev relataron que durante la madrugada se escucharon sucesivas cadenas de explosiones de gran magnitud que hicieron estremecer los edificios residenciales y gubernamentales de toda la metrópoli.

​El elemento más alarmante y crítico de este nuevo ataque fue la confirmación de que Rusia empleó el misil balístico hipersónico Oreshnik, un arma de última generación diseñada para burlar los sistemas de defensa aérea convencionales gracias a su velocidad extrema. El uso de este vector no solo eleva la letalidad de las incursiones sobre los centros urbanos, sino que envía una clara señal de intimidación global por parte del Kremlin al utilizar tecnología con capacidad estratégica en zonas densamente pobladas.

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​El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, informó a los medios que las labores de rescate se activaron de inmediato en los puntos de impacto, confirmando el deceso de dos ciudadanos en el casco urbano y la atención médica de emergencia para decenas de heridos atrapados entre los escombros. De manera simultánea, las autoridades civiles de la periferia y la región metropolitana reportaron el hallazgo de otras dos víctimas fatales, elevando la cifra inicial de decesos a cuatro personas.

​Este nuevo episodio de devastación ocurre en un momento de máxima tensión, donde las infraestructuras críticas de Ucrania siguen siendo el blanco principal para quebrar la resistencia de la nación. La comunidad internacional ha reaccionado con firmeza y repudio ante este mortífero bombardeo dominical, mientras los equipos de rescate continúan removiendo estructuras colapsadas bajo el temor latente de nuevas réplicas aéreas.